Serbia pide perdón por Srebrenica

El presidente de Serbia, Tomislav Nikolic. / ANDREJ ISAKOVIC (AFP)

El deshielo en los Balcanes avanza a gran ritmo. Tras el importante acuerdo sellado la semana pasada entre Serbia y Kosovo bajo los auspicios de la UE, el presidente serbio Tomislav Nikolic ha puesto ahora sobre la mesa balcánica un gesto de enorme importancia. Según informan medios locales, el mandatario pidió perdón en nombre de Serbia por los “crímenes” de Srebrenica en una entrevista concedida a un medio bosnio. “Me arrodillo y pido que Serbia sea perdonada por el crimen cometido en Srebrenica”, declaró Nikolic en la entrevista, que será emitida el próximo 7 de mayo. La declaración llega poco después de que el presidente recibiera la histórica primera visita a Serbia de los integrantes de la presidencia tripartita bosnia.

Cuando Nikolic, político con un destacado pasado radical, ganó las elecciones presidenciales serbias en 2012 imponiéndose al proeuropeísta Boris Tadic, muchos temieron que su ascenso al poder representaría un parón en el proceso de deshielo en los Balcanes. Los hechos parecen refutar ahora esas inquietudes.

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Sea por convicción o por la necesidad de acelerar el acercamiento de Serbia a la UE en aras de estimular una economía en grave dificultad, Nikolic ha desistido de reincidir en cierta retórica nacionalista que utilizó en el pasado, y al contrario ha protagonizado o impulsado gestos y acuerdos de calado.

“Pido perdón por los crímenes que en nombre de nuestro Estado y nuestro pueblo cometió cualquier miembro de nuestro pueblo”, dijo Nikolic.

Las disculpas del mandatario no llegan hasta el punto de reconocer que lo que ocurrió en Srebrenica fue un genocidio. Más de 8.000 varones bosnios —entre ellos adolescentes y mayores— fueron asesinados a manos de las tropas serbobosnias en la localidad, que supuestamente se hallaba en la zona de protección de los cascos azules en julio de 1995. Más de 5.600 víctimas han sido ya exhumadas e identificadas.

Munira Subasic, presidenta de la asociación de las madres de Srebrenica, ha declarado a la agencia France Presse que no cree en la sinceridad de las palabras de Nikolic.

Sin embargo, más allá de las convicciones íntimas del presidente, el Gobierno serbio se ve abocado a serenar las relaciones con sus vecinos, condición exigida por Bruselas para permitir la adhesión de Belgrado a la UE. Esta es la gran esperanza serbia para reanimar una economía en muy mal estado, estancada desde hace años y con una tasa de paro que ronda el 25% según el FMI.

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EE. UU. pidió US $ 319 millones para lucha antidrogas en Colombia

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4:12 p.m. | 10 de Abril del 2013

Un total de 319 millones de dólares daría Estados Unidos a Colombia como ayuda para financiar la lucha contra el narcotráfico y el desarrollo social en el país a lo largo del año 2014.

Así se desprende del nuevo presupuesto de gastos presentado este miércoles por la administración del presidente Barack Obama al Congreso y que corresponde al próximo año fiscal que arranca en octubre del presente.

La partida representa una ligera reducción en los aportes al país si se compara con los fondos solicitados por Obama el año pasado.

En esa ocasión el Presidente solicitó US$ 328.5 millones de dólares.

La reducción de casi 10 millones de dólares, si bien no tan aguda como en años pasados, va en línea con la tendencia al recorte que se viene registrando en los aportes estadounidenses a Colombia.

En los últimos seis años la ayuda para el país ha bajado casi un 50 por ciento. De unos US $620 millones que alcanzó a recibir durante los años de la administración de George W. Bush a los US$ 319 propuestos por Obama para este 2014.

Aún así, el recorte de este año sería mínimo (solo el 3 por ciento) si se tiene encuentra la precaria situación de la economía estadounidense y la reducción en el gasto que están sufriendo todas las agencias del país.

De hecho, el presupuesto general del departamento de Estado para el año 2014 fue reducido en un 18 por ciento.

Bajo la propuesta del mandatario, que tendrá ahora que hacer su curso en el Congreso, EE.UU. entregaría 142 millones para programas asociados con el combate a los narcóticos.

Otros US$ 28. 5 serían en respaldo al Ejército y US$ 140 dedicados al Fondo de Apoyo Económico (ESF, por su sigla en inglés), que financia diversos programas de desarrollo y fortalecimiento institucional. En esta partida habría algunos recursos para respaldar la implementación de la ley de Víctimas y la restitución de tierras.

Así mismo, se suma una pequeña partida de US$ 1.5 millones en educación militar.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington

Amplio respaldo en Colombia a un proceso de paz negociado con las FARC

Bogotá 10 ABR 2013 – 07:06 CET

Si este fuera el primer round para medir el apoyo a un posible acuerdo de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC, las marchas de este 9 de abril darían una victoria a favor de la salida negociada al conflicto armado emprendida por el presidente colombiano. Miles de ciudadanos salieron a respaldar el proceso de diferentes ciudades del país, aunque con cierta timidez con excepción de Bogotá, donde la multitudinaria concentración reunió a cerca de 900.000 personas, según cálculos del Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (FOPAE).

El espaldarazo de la opinión pública es el que esperaba el gobierno Santos, que se hizo acompañar en el inicio de la jornada por el mando militar. Aun así, la marcha de este martes fue una suerte de exposición pública de quienes están a favor y en contra de los diálogos de paz que se celebran en La Habana.

Uno de los más entusiastas con la movilización que se vivió en Colombia fue el fiscal General, Eduardo Montealegre, quien ya había pedido salir a marchar por las víctimas de la violencia y por la paz y terminó sumándose en compañía de cerca de mil funcionarios de la institución que dirige. Para el fiscal, la paz está por encima de las “mezquindades y los pequeños intereses políticos”, dijo a medios locales refiriéndose a los ataques al proceso negociador por parte del expresidente Álvaro Uribe y a su llamado a no participar de esta jornada, que fue seguido por sus partidarios.

El partido Liberal también acompañó al presidente Juan Manuel Santos. Juan Fernando Cristo, parlamentario de esta formación y uno de los abanderados de la Ley de Víctimas que viene aplicando el actual gobierno, dijo a Caracol Radio que con esta marcha, el proceso de paz es irreversible. “Lo que ha sucedido hoy es un mandato muy amplio al gobierno del presidente Santos para que profundice y acelere el proceso”, añadió. El partido Verde también apoyó la movilización y para su presidente, Alfonso Prada, no quedó duda de que la marcha es la mejor representación del apoyo total de los colombianos a la negociación.

De igual forma, organizaciones como la OEA manifestaron su respaldo a la movilización. José Miguel Insulza afirmó desde Washington que esta marcha es “una valiosa oportunidad para que los colombianos manifiesten su deseo de vivir en un país reconciliado y en paz”.

Por el contrario, uno de los ausentes fue el procurador General, Alejandro Ordóñez, que aunque se encontraba fuera del país había advertido que no respaldaría la iniciativa, ya que considera que estas marchas no tienen verdadero efecto sobre grupos ilegales como las FARC. Tampoco participó el Polo Democrático, otro sector de la izquierda.

Sin duda, como ha sucedido con otras marchas en el pasado, el mayor entusiasmo se vivió en Bogotá. Para el alcalde de la capital, Gustavo Petro, la “Marcha por la paz es la más grande en la historia de la ciudad”, dijo al final de la jornada en la Plaza de Bolívar, frente al Congreso y adonde llegaron decenas de buses con ciudadanos de todo el país.

En Medellín, el gobernador Sergio Fajardo, más pedagógico, exhibió una gran valla con la pregunta “¿Cómo te estás preparando para la paz?”, para que los que quisieran la firmaran y escribieran sus opiniones sobre el proceso y lo que vendría si se firma un acuerdo con las FARC. La capital de Antioquia, la tierra de Álvaro Uribe y una de las regiones con más víctimas, congregó a unas dos mil personas, según medios en la región.

Pero tal vez la satisfacción más grande por lo que sucedió durante el llamado a marchar por la paz la expresó Carmen Palencia, líder de la organización Tierra y Vida, reconocida líder de víctimas y defensora de la restitución de tierras. “Monumental. La respuesta de las víctimas fue rotunda y evidente no solo por lo que pasó en Bogotá sino por lo que ocurrió en otras ciudades. La gente quiere y está a favor de la paz, por eso salió a marchar”, dijo.

Sin embargo, ella misma denunció que temprano en la mañana, en Valencia, un municipio de Córdoba al norte del país, fue asesinado a Éver Cordero, líder de víctimas que reclamaba tierras y pertenecía a su asociación, el cual había salido de su casa para promover la marcha en la región.

“Colombia tiene la oportunidad de cambiar su historia”

EFE

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha afirmado este martes que su país tiene hoy “la oportunidad de cambiar” su historia de violencia, en una entrevista con Efe mientras encabezaba en Bogotá la multitudinaria marcha por la paz..

El presidente ha insistido en su compromiso de iniciar “más temprano que tarde” un diálogo con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) como el que su Gobierno mantiene desde el pasado noviembre con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Cuba.

El presidente ha definido la marcha que hoy congrega en las calles de Bogotá y otras ciudades a decenas de miles de colombianos como “una manifestación por la paz, por la no violencia, una violencia que hemos sufrido durante 65 años”.

“Hoy tenemos la oportunidad de cambiar eso porque las condiciones están dadas”, ha remarcado el mandatario. “Lo único que nos falta es estar aliados y si el pueblo colombiano, todos, nos unimos al frente de este propósito hace que lo podamos lograr”.

“Hay gente que opina diametralmente opuesto”, ha reconocido Santos, en referencia a los sectores ultraconservadores, entre ellos el expresidente Álvaro Uribe, que han criticado esta manifestación pacífica.

“Los que no marchan están en su derecho, pero estar en contra de la paz es estar en contra de la belleza, de la democracia, de la libertad”, ha agregado el presidente.

“Hoy es el día de las víctimas y el mejor homenaje que se le puede hacer es que en el futuro no haya más víctimas, que haya paz”, ha destacado el mandatario.

Publicado en El País.

“Es un camino para la impunidad”

Aunque los conceptos de la Procuraduría no obligan a la Corte Constitucional en sus decisiones de salvaguarda de la Carta Política, ayer el jefe del Ministerio Público, Alejandro Ordóñez Maldonado, al solicitarle al alto tribunal la inconstitucionalidad de la mayoría de artículos del llamado Marco Jurídico para la Paz, puso a tambalear esta herramienta esencial en la búsqueda de una salida política al conflicto armado que vive el país desde hace cinco décadas. De paso, le enredó el camino al proceso de paz que se adelanta en La Habana.

El procurador Ordóñez manifestó que el Acto Legislativo 01 de 2012, que formalizó la reforma constitucional del Marco Legal para la Paz, en varios de sus artículos “hace imposible” que se les garanticen los derechos a la verdad, la justicia y la reparación a las víctimas, afectando los procesos judiciales en los que están relacionados los máximos comandantes de los grupos armados ilegales. Al solicitar la inexequibilidad de buena parte de sus contenidos, Ordóñez definió el articulado como un camino para la impunidad.

El jefe del Ministerio Público agregó que él “es amigo de la paz, pero de una paz auténtica”, y en su criterio, el Marco Legal aprobado en el Congreso no cumple con los requisitos para llegar a este punto, pues no se están respetando los derechos de las víctimas. “Las personas que se identifiquen como responsables de delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra o genocidio podrían beneficiarse de penas alternativas o modalidades especiales de cumplimiento de la pena. Es decir, podrían ni siquiera pagar un día de cárcel”, dijo Ordóñez.

En su concepto ante la Corte Constitucional, que deberá emitir un fallo de fondo en los próximos meses, Ordóñez resaltó: “Al habilitar el Marco Jurídico para la Paz se pone a Colombia en la misma situación que tienen sistemas judiciales inviables como los del Congo, Kenia, Camboya, Sierra Leona o la antigua Yugoslavia”. El procurador explicó que son varios los artículos del Marco Legal para la Paz que implican impunidad, en principio porque permitirían que sólo sean investigados delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra o genocidios, y no las demás conductas criminales.

El concepto del procurador Ordóñez causó revuelo ayer en círculos políticos, pues está claro que el Poder Legislativo aguarda con expectativa el examen de la Corte Constitucional al Marco Legal por la Paz para tramitar de inmediato una ley estatutaria que entre a reglamentarlo. Es decir, que el Congreso depende de lo que decida la Corte en este examen jurídico para reglamentar, por ejemplo, de qué manera va a operar la justicia a la hora de evaluar las conductas al margen de la ley de los beneficiarios de la paz.

El Acto Legislativo 01 de junio de 2012, a través del cual el Gobierno quedó facultado para impulsar una legislación especial cuando estime que están dadas las condiciones para pactar la paz con un grupo armado ilegal, fue demandado ante la Corte Constitucional por supuesta sustitución de la Carta Política y porque, en criterio de sus opositores, omite el deber de investigar todas las violaciones a los derechos humanos. De alguna manera, el mismo argumento con que el procurador en su concepto pidió a la Corte la inconstitucionalidad de la columna vertebral del proyecto.

Consultado el presidente del Congreso y autor del Marco Legal para la Paz, senador Roy Barreras, sobre las consecuencias del concepto emitido por el procurador, observó que en el momento del trámite de esta reforma constitucional se hizo un trabajo muy cuidadoso en el que incluso se consultó en calidad de exmagistrado de la Corte al actual fiscal Eduardo Montealegre. El senador Barreras agregó que aunque respeta la posición política y jurídica del jefe del Ministerio Público, cuyo oficio es disciplinar y castigar, confía en la independencia de la Corte Constitucional.

“El país debe entender que el justo medio para saldar hoy los procesos de paz es la justicia transicional e incluso en la Corte Penal Internacional se tiene claro que uno es el momento del juez y el otro el de hacer la paz. El término medio entre ambos fines es la justicia transicional, obviamente sin impunidad”, resaltó el senador Barreras, quien agregó que así como respecto al referendo que pretendía la segunda reelección de Uribe, el procurador lo avaló, pero la Corte Constitucional falló en contra, espera que esta vez el alto tribunal se aparte del criterio de Ordóñez.

El presidente del Congreso admitió que el examen de la Corte Constitucional al Marco Legal para la Paz es clave para el trámite de la ley estatutaria que debe hacerse para que esta reforma pueda aplicarse en situaciones concretas. Es más, insistió Roy Barreras, después del fallo del alto tribunal no se requiere una sola ley sino dos más: una para concretar aspectos del Estatuto de Desarrollo Rural y otra para definir todo lo relativo a la justicia transicional. Por tales razones, el concepto de la Procuraduría será estudiado exhaustivamente.

Frente a quienes creen que si la Corte tumba el Marco Legal para la Paz significa darles un golpe de gracia a las negociaciones que adelanta el gobierno Santos con las Farc, Barreras aclaró que en caso de un fallo adverso no se acabaría el proceso, pero si se dilataría, pues habría que buscar un nuevo mecanismo jurídico. “Sería a través de una nueva reforma constitucional o de la controvertida Asamblea Constituyente. De todos modos tendría que ser un articulado especial que determine aspectos como el delito político, la justicia alternativa o la suspensión de las penas”.

Prácticamente desde sus orígenes, la reforma constitucional del Marco Legal para la Paz ha sido blanco de críticas. Pero lo paradójico es que así como entre los líderes del uribismo se trató de una iniciativa equivocada, tampoco fue del gusto de los mismos guerrilleros de las Farc. Cabe recordar que en su momento el jefe guerrillero Iván Márquez manifestó: “No somos causa sino respuesta a la violencia del Estado, que es quien debe someterse a un marco jurídico para que responda por sus atrocidades y crímenes de lesa humanidad”.

Otro congresista muy cercano al proceso de paz, pero que prefirió mantener su nombre en reserva, expresó que el concepto del procurador Ordóñez —que no obliga a la Corte Constitucional— será examinado en detalle, pero lo que se espera es que el alto tribunal no sólo emita un fallo aprobatorio del Marco para la Paz, sino incluso una sentencia interpretativa que aporte elementos de juicio para desarrollarlo. La única salida es la justicia transicional, pero no sólo para los guerrilleros, sino también para los militares.

Esta apreciación coincide con el comentario del propio presidente Juan Manuel Santos esta semana en la base militar de Larandia en Caquetá, cuando advirtió que la justicia transicional no sólo cobijaría a los guerrilleros, sino a los militares que hoy pagan condenas. Una interpretación aún más amplia de la que hoy se tiene prevista en caso de prosperar los diálogos de paz de La Habana. En su momento se sabrá, pero por ahora el procurador cree que el Marco para la Paz viola compromisos internacionales adquiridos por Colombia respecto a la investigación y sanción de los diversos delitos.

Por: Hugo García Segura (Publicado en El Espectador, 5 de abril de 2013)

El lío de retratar la violencia

Medios |20 Mar 2013 – 10:00 pm

ICBF fue criticado por pautar en la producción de RCN Televisión; Falabella retiró publicidad

Asociaciones y profesores dicen que la serie, que cuenta la historia de los hermanos Castaño, olvida a las víctimas. El guionista Gustavo Bolívar asegura que no enaltece la violencia. ¿Cuánta libertad existe al convertir la realidad en ficción?

Por: Juan David Torres Duarte

“No sé qué está pasando”, dice Gustavo Bolívar, libretista de la serie Tres caínes, que cuenta la historia de los hermanos Castaño, cabezas de las Autodefensas Unidas de Colombia. Su desconcierto se refiere a las opiniones sobre la producción que han circulado por las redes sociales y las columnas de opinión: la han acusado de estigmatizar a los estamentos educativos, crear una imagen falsa de los victimarios y olvidar a las víctimas.

El primer reclamo vino del Departamento de Sociología de la Universidad de Antioquia. El 7 de marzo, tres días después de que fuera emitida la producción, la profesora Yolima Bedoya pedía al canal que rectificara los contenidos que sobre dicho claustro se habían mostrado en ella. Allí se alude a dicho departamento como un “nido de guerrilleros”.

“La promoción y participación en el conflicto armado —dijo Bedoya—, como cualquier otro acto ilegal o violento, sólo puede ser atribuida a las personas que los generan y no a una disciplina en particular o a un contexto académico universitario”.

La petición fue recogida por el rector de la universidad, Alberto Uribe Correa, quien en misiva a Gabriel Reyes, presidente de RCN, resaltó la necesidad de construir la memoria histórica a través de los medios, pero tuvo un reparo específico: “Consideramos que ello sólo se logra en la medida en que esa realidad sea reconstruida con criterios objetivos, responsables y rigurosamente documentados. Sólo esto puede permitir una delimitación clara y respetuosa entre la ficción y la realidad”.

Una semana después de que se pronunciara la universidad, Gustavo Bolívar defendió la serie en su blog. “Ofrezco disculpas si algunos directivos y estudiantes se sintieron aludidos, pero no podía faltar a la verdad escenificando esos disturbios en otra universidad donde tradicionalmente no ocurren estos hechos”, escribió.

Ese punto, sin embargo, es en el que más han estado en desacuerdo los miembros de la Universidad de Antioquia. Al respecto, Alberto Uribe comentó que “(de no discernir entre ficción y realidad) este tipo de programas contribuyen a prolongar los estereotipos con los que se ha señalado —y victimizado— a miles de personas, como ha ocurrido con miembros de esta universidad”.

La misma réplica tuvo la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Asfaddes), que esta semana envió una carta al actor Julián Román. “No es posible que la ‘historia real’ —dijo la Asociación—, como anuncia descaradamente el Canal RCN, la cuenten desde los asesinos”. Román, a través de Twitter, respondió que reconocía su responsabilidad y dijo que ha “conocido en detalle los crímenes indefendibles que tanto daño les han causado a ustedes”.

La Asociación y la universidad piensan, a pesar de ello, que los personajes no reflejan la realidad y que esta es apenas una versión de todo lo sucedido. ¿Puede una serie de televisión, uno de los medios más populares, prescindir de toda la historia y sólo fijarse en uno de los lados? ¿Acaso la serie de Bolívar sólo retrata la vida de tres paramilitares y, al fijarse sólo en ellos, los justifica?

“Escribo para reivindicar a las víctimas —dice Bolívar—, para hacerlas visibles (…) No me inventé los hechos que suceden en la serie”. Aunque Bolívar no ha creado hechos, lo sucedido con la Universidad de Antioquia sí fue parte de una suerte de licencia literaria: pese a que no sucedió allí, los hechos fueron ubicados en un lugar que fuera identificado con ciertos movimientos sociales. No podía ser una universidad privada, sino una pública. De ese modo, la credibilidad de la serie no resultaba afectada, como dice Bolívar. Dicha libertad, aseguró Uribe Correa, podría tener consecuencias en los estereotipos que se producen en las series que tratan la violencia.

¿Cómo conciliar la tensión entre la libertad literaria, contar una historia en todas sus visiones y representar a las víctimas? “Más que estigmatizar —dice Patricia Téllez, profesora de Comunicación de la Universidad Javeriana—, quisiera que Tres caínes sirviera para pensar la televisión. Lo triste es que se encuentran enemigos y amigos, como con la serie de Pablo Escobar, que decían que era una apología. Y esa no era la intención de los libretistas. Pero como todo en este país, no podemos ver la línea media. ¿Fue apología o fue una maravilla? ¿O ninguna de las dos?”.

*El Espectador hace parte del mismo grupo de medios al que pertenece el Canal Caracol.

Por: Juan David Torres Duarte

Croacia-Serbia, ¿partido de la reconciliación?

Madrid 21 MAR 2013 – 19:21 CET

“El mundo nos está mirando”, advierte Sinisa Mihajlovic, entrenador de la selección serbia, antes de enfrentarse esta tarde a Croacia en Zagreb en la clasificación para el Mundial de Brasil 2014 (18.00). “Tenemos derecho a mirar hacia adelante y demostrar respeto mutuo”, añade quien fuera defensa del Lazio y amigo del líder ultra nacionalista serbio Arkan. “Hay que superar el pasado. El comportamiento de los jugadores en este partido debe ser un ejemplo para los pueblos”, coincide Miroslav Djukic, técnico del Valladolid y exseleccionador serbio. Todo son mensajes conciliadores en medio de fuertes medidas de seguridad de la policía croata, que suspenderá el choque si hay alguna ofensa de carácter étnico. Las federaciones acordaron prohibir el desplazamiento organizado de las hinchadas. Serbia, con cuatro puntos y una media de edad de 22 años, necesita ganar para recortar distancias respecto a Croacia y Bélgica, con 10. Modric, Rakitic y Mandzukic presentan una selección mucho más experimentada.

Es imposible borrar el pasado. Aquel Dínamo de Zagreb-Estrella Roja de Belgrado, de 1990, fue un ensayo para la guerra posterior, entre junio de 1991 y septiembre de 1996, en la que murieron cerca de 130.000 personas. Un encuentro convertido en batalla campal, con decenas de heridos, inflamada por la presencia en las gradas de Arkan, el líder de los ultras serbios, desplazados a Zagreb en un grupo de 3.000. Tal fue la tensión que Boban, centrocampista estrella del Milan, le pegó una patada a un policía que a su vez agredía a un seguidor croata.

Hace 13 años ya se enfrentaron ambas selecciones. Croacia recibió a una Serbia llamada entonces Yugoslavia el 9 de octubre de 1999. Mihajlovic, como jugador, se arrodilló, se santiguó y dedicó su clasificación para la Eurocopa 2000 de Bélgica y Holanda a todos los caídos serbios en la guerra. Le llovieron insultos desde las gradas del estadio Maksimir. Croacia quedó eliminada. Una pancarta (“Vukovar, 1991”) recordaba las atrocidades de la guerra. La ciudad originaria precisamente de Mihajlovic, de madre croata y padre serbio. “Arkan fue mi amigo cuando yo era un joven jugador del Estrella Roja y él el líder de los fans. Pero no defiendo sus crímenes. Los condeno”, declara ahora el técnico en una entrevista en La Gazzetta dello Sport, justificando su elogioso obituario al exjefe ultra porque “había sido un héroe para los croatas que iban a ser masacrados”.

“Fue un periodo de la historia completamente insano (…) En una guerra no hay buenos ni malos, blanco o negro, sino el color de la sangre de los inocentes. La guerra tiene muchos culpables”, prosigue Mihajlovic, redimido como embajador de UNICEF y mecenas de víctimas de la guerra.

Su objetivo al frente de Serbia es, aparte de la remota opción de clasificarse para el próximo Mundial, limpiar la imagen del fútbol serbio, en el punto de mira de la UEFA en los últimos años. En octubre de 2010, el Italia-Serbia fue suspendido en Génova después de los incidentes violentos provocados por los radicales serbios. Fue uno de muchos episodios de ataques protagonizados por grupos de ultraderecha. El presidente de la UEFA, Michel Platini, amenazó al presidente de Serbia, Boris Tadic, con eliminar a los conjuntos de aquel país de todas las competiciones internacionales. Tadic le prometió mano dura con los ultras.

De momento, Mihajlovic ya ha advertido a sus jugadores de que si, en el duelo de hoy, alguno es expulsado por comportamiento antideportivo, ya no volverá a la selección. “En Yugoslavia siempre tuvimos grandes futbolistas, pero no ganamos nada porque cada uno iba por su lado. Nos hacía falta disciplina y unas reglas”, explica el seleccionador, que obliga a sus jugadores a cantar el himno. Quien no lo haga, también queda fuera. Ha sido el caso de Ljajic, mediocampista del Fiorentina. Mihajlovic también conmina a sus chicos a aplaudir el himno de los rivales. “Quiero cambiar la imagen de Serbia después de muchos años de violencia”, concluye mientras dos jugadores del Lyon, el croata Lavren y el serbio Bisevac, proclaman su amistad en una entrevista para la FIFA. Los ultras croatas, sin embargo, siguen a lo suyo. Y ayer declararon a Mihajlovic persona non grata por sus manifestaciones en La Gazzetta. No quieren que sea el partido de la reconciliación.

(Publicado en El País, 21 de marzo de 2013)

La Haya anula una sentencia contra un general serbio

La Sala de Apelaciones del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) ha absuelto este jueves al exgeneral serbio, Momcilo Perisic, de los cargos de crímenes de guerra y contra la humanidad. En 2011, los jueces de primera instancia le condenaron a 27 años de cárcel por asesinatos, persecución y ataques contra civiles perpetrados en Bosnia y Croacia durante la guerra de los Balcanes. La primera sentencia le consideró “responsable de haber proporcionado ayuda financiera y logística a los serbios de Bosnia y Croacia la comisión de los delitos en las ciudades de Srebrenica, Zagreb y Sarajevo”. El nuevo fallo, sin embargo, “no considera probado, más allá de una duda razonable, que Perisic prestara apoyo para que luego se cometieran los crímenes descritos”. En consecuencia, la Sala de Apelaciones ha ordenado su puesta en libertad inmediata.

Perisic fue el Jefe del Estado Mayor del Ejército yugoslavo entre 1993 y 1998, el momento de mayor poder del fallecido presidente serbio Milosevic. Perisic tenía su cuartel general en Belgrado, capital serbia, y la apelación considera que el apoyo prestado al ejército serbobosnio (dirigido por el entonces general Ratko Mladic) “no constituye en sí mismo un delito”. “Durante una guerra, las tropas participan en operaciones militares”, han añadido los jueces. Perisic, por tanto, no habría enviado apoyos para que fueran cometidas las atrocidades.

La interpretación de la Sala de Apelaciones contrasta con el alegato de la fiscalía del TPIY. En 2005, ésta le acusó de “proporcionar asistencia militar a los ejércitos de la República Srpska, y de la República serbia de Krajina, sabiendo que sería utilizada para cometer crímenes de guerra y contra la humanidad”. El sitio de Sarajevo (con 10.000 muertos), el bombardeo de Zagreb y el genocidio de Srebrenica (con 8.000 varones musulmanes asesinados) habrían contado con dicha ayuda, según la acusación. Por su cargo, Perisic podía dar órdenes y castigar a los autores de los delitos, añadieron los acusadores.

La liberación del exgeneral serbio supone un nuevo revés para la fiscalía, después de las absoluciones -también en apelación- del antiguo general croata, Ante Gotovina, y el político kosovar Ramush Haradinaj. Al primero le fue anulada en 2011 una sentencia de 24 años de cárcel por la matanza de 150 civiles serbios. El segundo fue absuelto, en primera instancia en 2008, y luego en apelación en 2012, de limpieza étnica de serbios en Kosovo.

(Publicado en El Pais, 28 de febrero de 2013)